A la hora de decidir cuál es la mejor ubicación para vuestra sesión de fotos de embarazo o familiar, la primera pregunta sería ¿en estudio o en exterior?
Las sesiones en estudio son cómodas, nos permiten más intimidad (sobre todo si queréis fotos en ropa interior, piel con piel o hacer cambios de vestuario) y dan como resultado imágenes más controladas y atemporales.
Las sesiones familiares en exterior son dinámicas, variadas y llenas de color, ideales si tenéis hijos movidos y, sobre todo, no buscáis la foto perfecta mirando a cámara y con cada pelo en su sitio.
Mallorca tiene rincones preciosos, pero no siempre el lugar más bonito es el que mejor funciona para nuestras fotos: demasiada gente, difícil acceso o una distancia larga si vamos con niños pueden estropearnos lo que debería ser una experiencia inolvidable en familia.
Entonces, ¿qué debemos tener en cuenta para elegir el lugar de la sesión?
- La época del año: el sol no se pone igual en enero que en agosto, y todos sabemos cómo están las playas en temporada alta...
- Los horarios de los peques: es importante escoger un horario que no coincida con siestas ni comidas. No te la juegues pensando "dormirá en el coche de camino"... Mejor escoger un lugar más cercano y que tenga tiempo de hacer la siesta en casa, sin romper patrones.
- Cuidado con las expectativas: puede que no tengamos la luz dorada o ese cielo azulísimo con nubes de algodón que habías imaginado, pero al final lo más importante para que una foto de familia sea maravillosa no es el paisaje, sois vosotros. La actitud y las ganas de pasarlo bien lo son todo en la fotografía familiar. No buscamos fotos perfectas, sino fotos auténticas que hablen de vosotros.
- Cada lugar pide una cosa. Para que se entienda, vamos a llevarlo al extremo: tu marido odia el sol y el calor. A tus hijos les da manía la arena. Les vas a poner un conjunto monísimo de vestir con zapatos nuevos (se lo ha regalado la abuela, que también vendrá) y quieres que salgan arreglados, mirando a cámara y que no se ensucien. En este caso, ir a la playa o al bosque tal vez no sea la mejor idea. La playa o el campo piden libertad de movimiento, juego...Si vamos a la orilla, es porque no nos importa que los niños se mojen.
- Ábrete a nuevas posibilidades: hay un mundo más allá de las fotos en la playa al atardecer. Una tarde de juegos en el parque, un paseo por la ciudad o una merienda en el porche de casa de los abuelos puede darnos unos resultados maravillosos.



